Víctimas doblemente golpeadas

Te acaba de asaltar un grupo de cabezas rapadas. Puede haber sido por tu look punk, o hippie, o gótico, por ser un chico y llevar el pelo largo, por ser africano, latinoamericano o asiático, o sin más, porque te has cruzado en su camino. Te han pateado y golpeado en todo el cuerpo. Te han insultado mientras desde el suelo, retorcido, les suplicabas llorando que parasen. Aparece una persona y los tipos se van. Estás sangrando y te dice que no te preocupes, que va a llamar a la policía. “¡Nooo, por favor!”. Te vas arrastrándote, cojeando, aturdido, pero te vas. Si viene la policía será a ti a quién metan entre rejas. No tienes documentación, y al parecer aquí, sin papeles, tampoco tienes derecho a justicia.

Vladimir Paspuel, presidente de la asociación Rumiñahui, denuncia las actitudes racistas y xenófobas, de personas que considera “poco ciudadanos, o no ciudadanos” y que se materializan, asegura, en “permanentes apaleamientos” que en ocasiones han terminado en “asesinatos”.

El representante de más de 20.000 migrantes, principalmente ecuatorianos, pide al Gobierno y al Congreso de España una protección efectiva mediante la Ley de Extranjería para las víctimas de estos delitos, especialmente vulnerables cuando son indocumentados. “No puede ser que aquellas personas que no tienen papeles y han sido víctimas de una violencia racista y xenófoba no puedan acudir a la policía, porque enseguida se les incoa un expediente de expulsión por no tener los papeles”, critica.

“No podemos permitir que esta sociedad democrática se permita ser tolerante frente a ciertos hechos de discriminación de racismo”, advierte, y pide mejoras legislativas como las conseguidas para las mujeres migrantes sin papeles víctimas de violencia machista o de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, a las que, en virtud de la reforma de la Ley de Extranjería de junio de 2011, se les otorga un permiso de residencia o de trabajo temporal hasta que se resuelva su caso.

Paspuel recuerda a la clase política que con la crisis “se ahonda esta situación” y le pide acción para garantizar la protección de toda la ciudadanía. La ley, como subraya, debe servir para “facilitar la vida de todos”, sin distinguir entre ciudadanos nativos, de pleno derecho, y “ciudadanos de segunda clase”.

El presidente de Rumiñahui denuncia también la discriminación institucional que sufren muchos de los aproximadamente 200.000 latinoamericanos con doble nacionalidad, y el alrededor de medio millón de nacionalizados, “que son españoles, y sin embargo, están sintiendo una discriminación permanente”.

Para ilustrarlo, cuenta el ejemplo de una persona a quien la policía cuestionó que fuese español, a pesar de tener la ciudadanía y mostrar su DNI. “A ti te hemos dado la nacionalidad y te la podemos quitar. Tú no eres español”, le dijo el agente. Menos violento, más frecuente, pero igual de hiriente y con el mismo fondo racista y xenófobo que los golpes de los cabezas rapadas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s