Las secuelas del #17A, #18A y #19A

Varios brazos vendados en cabestrillo, cabezas grapadas y muchos moratones ocuparon anoche parte de la plaza de Oriente. También las historias de miedo y humillaciones que acompañan las heridas. Son secuelas de la marcha laica del pasado 17 de agosto contra la financiación pública de la visita del Papa, que terminó con ocho detenidos y al menos 15 heridos. Y de las dos noches siguientes, en que la policía volvió a disolver a palos las dos concentraciones que protestaban por el uso indiscriminado de la fuerza. A la luz del reguero de vídeos y fotografías que dejaron esas tres jornadas, la policía anunció el lunes la apertura de una investigación interna, y hoy ha incoado expedientes administrativos por faltas graves a tres agentes.

Sigue leyendo